Hace unos días, leyendo un blog de ilustraciones que sigo, la chica comentaba su odisea por preparar un postre de leche condesada sin que se hagan agujeritos. Por un momento me dieron ganas de responderle, hasta que me dí cuenta que nunca hice un postre de leche condesada, y si bien parece muy simple, y en principio seria muy parecido a un flan, tal vez le estaría dando un dato que nada que ver. Otro día entonces hago un postre para ver si me sale con agujeritos o no.
Pero aquí la idea; hace un tiempo que tengo abandonado este espacio y tal vez porque estaba con muchas cosas pendientes y no me disponía a cocinar y escribir. El viaje para Argentina a fin de año me mató, quebré toda la rutina que tenia (y con lo que a mi me gusta la rutina!!). No pensé que los días tan largos pudieran llegar a cansarme tanto y sin haber hecho casi nada. Y lo peor de todo: engordé mucho, con todo el esfuerzo que puse para adelgazar.
Mucha gente me había dicho antes de venirme para Brasil que acá no habían panaderías, lo cual no es cierto, panaderías si hay, lo que es diferente es la costumbre comer pan. Y el pan de hecho es diferente. No sé lo que hacen dentro de una panadería, porque a mi el pan casero me sale en Argentina y en Brasil de la misma forma; pero el que compro hoy en la mañana, en la noche esta duro, y ni hablar al día siguiente! En esos casos el budín de pan es una perfecta solución.
Cuando llegué después del viaje, lo primero que hice fue comprar pan, un pan que nunca comí, y que por supuesto al día siguiente estaba listo para convertirse en un Budín de Pan.