Me encantan los dulces de frutas, pero el que mas me gusta de todos es el dulce de tomate, a ese no hay como ganarle. Marco (
Crimson Ash) hizo una vez un dulce de Cupuaçú que me encantó, además le había puesto pedacitos de "castanha do pará", quedó muy rico...pero el dulce de tomate no tiene comparación.
Cuando era chica que vivía en Viedma, mi papá solía ir a la chacra ir volver con cajones de frutas. Y así teníamos épocas, en donde todo era tomate, o manzana en todas sus formas, o dulces de durazno; en fin, cuando llegaba con un cajón de tomate era para comenzar la odisea. Lo comíamos fresco, en salsa, se hacia dulce, etc.
De aquel gusto que tenia mi papá por un desayuno tranquilo con te con leche, tostadas, manteca y mermelada, y sentarse para comer todo eso en una especie de ritual, creo que yo soy la única que lo tiene. Y hasta creo que lo estoy dejando, en esta fase de querer adelgazar, mis desayunos son un yogurt y una fruta. Pero por lo menos una vez a la semana estoy haciendo un desayuno como el de la infancia.